Gestión de la conducta en personas con deterioro cognitivo en casa

Recomendaciones para mayores

Suara Cooperativa

[Publicación 16/04/2020]

Con el paso de los años, a menudo las capacidades personales, tanto de tipo físico como cognitivo, comienzan a deteriorarse. Así puede darse que la persona mayor pierda algunas capacidades progresivamente y le represente muchas dificultades para mantener un cierto grado de autonomía en algunas actividades dentro de su día a día, con lo cual necesita de una persona que le provea los cuidados diarias y esté pendiente en todo momento de sus necesidades.

Cuidar una persona mayor en casa en según qué momentos y circunstancias vitales puede conllevar un desgaste importante para la persona cuidadora. Además, debido a la situación sobrevenida por la situación actual de emergencia sanitaria que vivimos, nos podemos encontrar que nos debemos hacer cargo de la persona mayor dependiente y no tenemos el hábito de hacerlo.

La mejor estrategia, en caso de que la persona ya no tenga capacidad de expresarse, es pensar en aquellas cosas que le han gustado siempre, como ha querido ser tratada durante su vida y las pequeñas cosas que le han reconfortado. Conocer los su hábitos, costumbres y preferencias nos ayudará a poder tratarla y cuidarla de la manera que la persona quisiera. De esta manera garantizamos por un lado, que respetamos al máximo sus deseos y por otro, que las acciones que hacemos serán lo más ajustadas posibles a su estilo de vida y la haremos sentirse bien.

También hemos de facilitar que la persona mayor pueda mantener sus rutinas en el hogar en horarios y tareas. Es importante recordar y acompañar a la persona en el cumplimiento del plan de tratamiento farmacológico y las actividades recomendadas para mantener mínimamente las capacidades que aún conserva.

Podemos prevenir o evitar al máximo la desorientación temporal, propios de enfermedades como el Alzheimer, colocando los relojes y calendarios a la vista, o ubicar notas y señales de ubicación de dónde están los objetos que utiliza habitualmente.

Hay que aportar apoyo emocional ante los miedos, angustias o malestares que se pueden producir en la persona mayor y/o su entorno a causa de olvidos, pérdidas o hechos similares como la situación de confinamiento actual. Puede darse el caso que nos pregunte en varias ocasiones que no se puede salir a la calle, y tendremos que explicárselo muchas veces. En estos casos hay que hacerlo con un mensaje corto y comprensible, utilizando palabras coloquiales y fáciles, y sobre todo tener mucha paciencia si le debemos repetir.

En todo caso, resulta indispensable no regañar a la persona mayor por los olvidos o desorientaciones, para no incrementar la angustia. La actitud comprensiva y facilitadora por parte de familiares y conocidos, de las situaciones de pérdida de memoria, facilitarán a la persona mayor que las padece, una mayor aceptación de la situación personal que está viviendo.