Reconduzcamos la vida: tomar conciencia, escoger y diseñar acciones

Recomendaciones para toda la familia

[Publicación 15/05/2020]

Por Miquel Moré (Suara Cooperativa)

Reconduzcamos poco a poco, la vida,

poco a poco y con mucha confianza,

no por los viejos senderos ni por atajos

grandilocuentes, sino por el discretísimo

camino del hacer y deshacer de cada día.


Poema Solsticio de Miquel Martí i Pol

Este trozo de poema de Miquel Martí i Pol nos viene como anillo al dedo para tomar conciencia que ya desde este momento tenemos la tarea de prepararnos de nuevo para afrontar la vida cotidiana, la vuelta a las calles, a los trabajos, a la sociedad que ya es diferente de cómo la dejamos antes del confinamiento de estos casi dos meses.


Si miramos atrás nos daremos cuenta que durante este tiempo la realidad a nivel mundial es otra y la de nuestro entorno más inmediato también. Nosotros hemos vivido cambios, cada persona conoce los suyos, nuestros mundos interiores han quedado trastornados, y sabemos muy bien que nada será como antes. Por lo tanto: ¿cómo podemos afrontar esta nueva situación que no esperábamos? ¿Cómo podemos reconducir la vida otra vez?


Antes que nada os invito a coger una hoja en blanco y hacer una lista con situaciones que tengan que ver con lo que hemos vivido, situaciones que en el ámbito personal y social han aparecido a raíz de la pandemia de la Covid-19.


Este primer paso nos ayuda a TOMAR CONCIENCIA y pueden aparecer anotaciones como:


  • Hemos visto el dolor cerca, conocemos personas que han sufrido y esto nos ha hecho sentir frágiles y vulnerables. Hemos estado mucho más pendientes de autoprotegernos y cuidar de los otros.
  • La muerte se ha hecho muy presente especialmente en los colectivos de personas mayores. Seguramente es un hecho vital que nunca habíamos contemplado tan cerca, incluso hemos vivido la experiencia de no poder despedir a alguien como deseábamos.
  • El paisaje urbano ha cambiado: calles vacías, negocios cerrados, silencio y soledad. La percepción como si viviéramos dentro de una realidad virtual, como si fuéramos protagonistas de una película de ciencia ficción.
  • Cambio en la organización del trabajo, aumento del teletrabajo, lugares de trabajo que se han perdido. Quizás hemos sido afectados por un ERTO, por el cese del negocio, de la actividad económica. Esto afecta a la economía doméstica directamente.
  • Introducción de formas de relacionarnos diferentes, utilizando las nuevas tecnologías, internet. También una mirada diferente de las personas del vecindario, palabras de ánimo, iniciativas creativas, etc. La voluntad de podernos ofrecer a ayudar a los otros.
  • Hemos visto la saturación de los servicios sanitarios y servicios sociales, que necesitamos replantear de arriba abajo, empezando por un cambio de modelo y condiciones. Hemos descubierto que son esenciales porque curan y cuidan a las personas.
  • Nos damos cuenta que quizás acumulábamos demasiado, consumíamos demasiado y este tiempo nos ha dejado muy claro que podemos vivir con mucho menos. Lo que necesitamos es el contacto con los nuestros, con los familiares, los encuentros con los amigos, los abrazos y los besos.
  • ¡Y el listado puede seguir a modo de reflexión!


El segundo paso que propongo es ESCOGER, y para poderlo hacer nos tenemos que preguntar "¿Cómo queremos vivir a partir de ahora?". Y esto necesita momentos de silencio y quietud, concentración, como si hiciéramos limpieza de aquel armario lleno de ropa o de aquel cajón de herramientas, y nos miráramos las cosas que hay dentro una por una. Este segundo paso es importante y determinará las decisiones y acciones futuras.


Y poco a poco vamos discerniendo aquello que queremos mantener porque da sentido a nuestro vivir, porque tiene que ver con nuestra coherencia y congruencia como personas. Y nos sirve coger de nuevo el listado y releer cada cosa anotada, y ver qué ha supuesto y qué nos hace sentir en el ámbito de los sentimientos: miedo, alegría, tristeza, ánimo, ilusión, incertidumbre... Y al mismo tiempo sopesar qué importancia le damos hoy, después de este largo paréntesis de confinamiento en nuestra vida.


Y a medida que sostenemos nuestros sentimientos, vamos decidiendo con qué nos quedamos y qué nos sobra. Al mismo tiempo que vamos pensando cómo queremos hacer las cosas a partir de ahora: "con mucha confianza, no por los viejos senderos ni por atajos grandilocuentes, sino por el discretísimo camino del hacer y deshacer de cada día".


El tercer paso es DISEÑAR ACCIONES, es decir, una vez hemos podido revisar lo vivido o lo que todavía vivimos, una vez seleccionado aquello que queremos mantener, aquello irrenunciable que nos conecta con nuestro propósito de vida, ahora nos toca llevarlo a la práctica.


Se trata de pensar cómo lo haremos y crear nuevas acciones ligadas a lo que hemos ido discerniendo hasta el momento, sin perder de vista la consigna: son acciones nuevas porque la vida de antes ya no existe ahora, el reto es: Reconduzcamos poco a poco la vida...


¿Qué nuevas acciones podemos poner en práctica?


  • Quizás en relación con el autocuidado, el tipo de alimentación, el bienestar emocional, el acompañamiento de las personas...
  • La integración de la muerte como parte de la vida, el pensar que somos finitos, limitados. Abrirnos a una dimensión más espiritual.
  • Saber valorar el lugar de trabajo que tenemos, el compromiso con nuestra profesión, apostar para crear un clima laboral saludable.
  • Saber ser próximos con las personas que nos rodean, ayudarnos los unos a los otros, ponernos al servicio de los más vulnerables.
  • Posicionarnos ante políticas más justas, cambiar nuestra visión ante los trabajadores y trabajadoras esenciales y poner en valor y no menospreciar su trabajo.
  • Saber vivir con lo necesario, y saber compartir lo necesario con otras personas.
  • Y que cada uno añada qué y cómo lo llevará a la práctica según su prioridad.


¡Todo ello pasa por una revisión de vida que nos tiene que permitir reiniciarnos de nuevo!


Quizás nuestra vida de ahora después de todo lo vivido nos ha traído un aprendizaje: somos como esta hierba de la fotografía llamada popularmente "diente de león", llena de belleza en su flor amarilla cuando florece, con hojas medicinales y comestibles, y cuando se seca se convierte en un tallo seco y con la flor en forma de penachos, muy frágiles que solo soplando un poco se esparcen por todas partes, pero al esparcirse se vuelven a sembrar de nuevo porque son semillas. Quizás nosotros también somos estas semillas de una vida diferente que nos toca decidir desde ahora.